sábado, 19 de noviembre de 2011

Saber lo que se quiere.

Definitivamente este es el primer paso. Saber que es lo que uno quiere en la vida y en un determinado asunto. Pero es también, sin duda, el paso más difícil debido a que en nuestro mundo moderno la inseguridad ante lo que uno mismo desea y finalmente quiere, ha ido en aumento. Para diversos pensadores, el ser humano actual, inserto en las sociedades de tipo occidental, se caracteriza entre otras cosas por una enorme inseguridad ante el mundo que lo abruma en opciones y beneficios. Pero también hay quienes nos recomiendan encontrar eso que queremos, en lo más íntimo y secreto de nosotros mismos.
Así sucede con el enólogo que hace el vino de acuerdo, primero a lo que descubre dentro de si mismo y luego con base en lo que le da la naturaleza. Es así que su pregunta en cuanto a lo que quiere, es respondida en parte  por lo que sinceramente desea, pero a la vez por los factores externos que no puede cambiar sino más bien que puede aprovechar. Y así el artesano del vino va acompañando a la vid durante su desarrollo y luego va probando su fruto que día a día va creciendo en dulzura y disminuyendo en acidez,  hasta que el sujeto decide que es el momento de cosechar, es cuando realmente comienza a hacer lo que en verdad quiere, con lo que tiene.

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